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El duchazo energético o el duchazo tranquilizante

Conoce los beneficios de un duchazo matutino o nocturno, cada uno cuenta con distintas propiedades que te permitirán mejorar tu día o tu descanso

Autor:
Alejandra De La Torre
Miércoles, 18 Noviembre, 2015

El duchazo energético o el duchazo tranquilizante

Conoce los beneficios de un duchazo matutino o nocturno, cada uno cuenta con distintas propiedades que te permitirán mejorar tu día o tu descanso

Autor:
Alejandra De La Torre
Miércoles, 18 Noviembre, 2015
Conoce las diferencias entre una ducha matutina y una ducha nocturna

Conoce las diferencias entre una ducha matutina y una ducha nocturna

Ventajas de las dos rutinas diarias de aseo personal más populares

Son muchos los debates que se han establecido para confirmar qué tipo de duchazo es mejor, entre un revitalizador baño mañanero o una relajante limpieza antes de dormir. Y aunque a ciencia cierta todavía no podemos escribir nada en piedra, lo cierto es que cada estilo de rutina de aseo personal trae sus beneficios, y dependerá mucho el tipo de día que vayas a afrontar para decantarte por una u otra opción.

Para derrotar al zombi del sueño

Los especialistas afirman que una ducha con agua templada o fría (aproximadamente entre los 23ºC y los 30ºC) ayuda potencialmente a eliminar ese estado de somnolencia con el que nos levantamos todos los días, ya que el enfriamiento de las extremidades al despertar disminuye en gran medida el tiempo en que tardamos en recuperarnos completamente de las horas de descanso.

Adicionalmente, un refrescante baño bien temprano en la mañana es positivo para las personas que tienen la presión arterial baja, o para las que cuentan con ciertos niveles de psicastenia, término científico que define a quienes sufren de ciertos niveles de fatiga psíquica, sin llegar a estar realmente deprimidos.

Por último, es importante destacar que para los individuos que cuentan con una personalidad muy acelerada, a los que generalmente les sobra la energía para afrontar la rutina, no es tan recomendable darse un duchazo frío tan temprano, ya que multiplicarán la aceleración de sus reacciones normales con esta práctica.

Para establecer el preámbulo de un descanso reponedor

En sí, ya el acto de ducharnos y que el agua ruede poco a poco por nuestro cuerpo tiene una propiedad relajante que nadie pone en duda. Y para el final de la jornada lo mejor es preparar un baño de agua caliente (cerca de los 39ºC), ya que al tomarlo estarás incrementando tu temperatura periférica, provocando vasodilatación en tu organismo, y acercándote de esta forma hacia una suave transición hacia la fase de somnolencia.

Sin embargo, las ventajas no son únicamente de carácter físico, ya que a lo largo del día nuestro cuerpo va acumulando sudor y suciedad del ambiente, y disfrutar de una ducha antes de entrar directamente a la cama contribuye a que nos acostemos con una sensación de total limpieza en nuestra mente, lo que beneficiará en gran medida los niveles de abstracción y relajación a los que nuestro subconsciente irá entrando poco a poco, antes de conciliar el sueño completamente.


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